En unos momentos termina el final de esta leyenda, en horas, minutos o tal vez segundos el temor del pasado será solo un recuerdo. Y es así como las ansias nunca podrán ser plasmadas, mucho menos descritas. El vaivén se convierte en el pan que me alimenta cada día. Poco a poco, me convierto en uno de tantos, en un orzuelo que fácilmente podrá ser removido, en un presente adinámico, en pasado que vive y en futuro que muere. ¿Qué soy? ¡Ah!, a sus ojos, una inútil ave de paso. Pero en realidad sé que somos mucho más…
Catástasis…
1 09 2009Entre la vertiente de errores innatos que ha de cometer el hombre existe aquel que siempre he odiado, el repetirse a sí mismo. El espíritu del vino siempre ha sido buena compañía, pero sus excesos son sinónimo de problemas. Las lagunas mentales no son más que grilletes perdidos. Las aves de paso simbolizan al lobo estepario que busca alimentarse. La reseca, único vestigio de sabiduría, intenta hacerme ver mi falta. Y allí, en la cúspide de todo, se encuentra lo que me envuelve como mortaja, la regurgitación del líquido que de forma constante me ha de perseguir en la subsiguiente jornada. Y ahora, me encuentro inapetente, aterrorizado de ver al espejo. La seducción de mis demonios es un arte que siempre me ha costado aprender. Vivo en una colmena, parte de una jauría, inerte, a veces tal vez imposibilitado. Y cuando los ánimos parecen haber sido totalmente perdidos me encuentro entre mis pequeñas particularidades. Diviso mi logos, me convierto nuevamente en el ferviente enemigo de la rutina. Observo nuevamente al espejo. Y el ser que un día se permitió atar al rebaño, corre libremente; sin miedo. Las luces de neón han causado en mí efectos que por momentos debo y consigo corregir. Estos corredores ya no se observan tan angostos, este calor ya no es insoportable, esta presión es manejada positivamente, este estrés se libera sin recurrir al elixir inservible, lo cotidiano de alguna manera se transforma en extraordinario. Y así, el apaciguante mortal que un día soñó con salvar vidas, reposa felizmente dentro de mí.
Comentarios : 1 comentario
Categorías : el mar no cesa