Entrelazados están los bosquejos del ente errante que se supone he de ser. Maldita acumulación de sentimientos. Este miedo me circula lentamente hasta llegar a dejarme perplejo, me siento anonadado. Sin lugar a dudas sé que puedo ¿Entonces que me detiene? Ante mí, veo la oportunidad; la esperanza en su forma más pura. Una aberración a lo que el patético yo algún día esperó. El sinfín de noches creyéndome derrotado no volverán. Una hoja recortará la arista que me detiene. Afrontaré mi recelo, más no sé si volverá. ¿Me perseguirá eternamente? El tiempo lo dirá.