Bendita paradoja

26 06 2008

En tu ausencia las paredes se pintarán de tristeza,

y enjaularé mi corazón entre tus huesos

Bendecida 2, Heroes del Silencio

Desearía concluir con el dolor de no acertar en el camino que me lleve a olvidarte. La nostalgia me juega trampas, aún en esta situación confusa no logro disolver el recuerdo de lo que un día fue. Tus carnosos labios hallaron un rincón especial en mi cabeza aferrándose a la única neurona  que no logro asfixiar con el licor. El calor de tu compañia me persigue en cada esquina de esta cuidad guarnecida de tu aroma. Mi alma macerada sufre incontables horas observando las viejas paredes sin miedo a señalarte culpable; tiemblo aterrorizado pensando que nunca lograré desarraigarte pues sé que mi corazón yace secuestrado dentro de tí, escondido, latiendo uniformemente junto al tuyo, perdidamente enamorado. En los rededores de mi mente veo una constante que eficazmente ha hecho imposible profanar el concepto que tengo de tí, más haya de  cualquier concepto romántico, naturalista, expresionista o existencialista, es una inadmisible realidad: aún te amo, en contra de lo que mi intelecto quisiera. Solo me queda dejar que los engranajes del tiempo continuen su movimiento tortuoso hasta que encuentre la solución de esta paradoja que sigilosamente vive junto a mi.  





Una ficción no tan ficticia

10 06 2008

“…creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, Ciegos que ven, Ciegos que, viendo, no ven.”

Ensayo sobre la ceguera, José Saramago.

 

El pasar de las hojas llenas de esos puntos negros que confabularon hasta formas las palabras que mis ojos lograron interpretar ha terminado. He asimilado. Recalcado. Apreciado. He elevado nuevos hitos. Nuevas primicias surgieron que levantaran nuevas interrogantes espirales. ¿No he estado siempre ciego? ¿Acaso no lo estamos todos? Esta ceguera blanca que nos convierte a todos en simples voces sin nombre, sin sentido. En lágrimas ignoradas, prefacios relegados, sufrimientos cotidianos. Violaciones. Linchamientos. Asesinatos. Corrupción. Vivimos amamantando la idea de que somos mejores que el mundo que nos rodea. Perseguidos por la sombra que siempre se convierte en un tal vez, aferrados a la promesa del mañana. Aprecio el talante de esos puntos microscópicos, su gracia, su función, su invocación a una introspectiva. Sentado en la banqueta viendo la porquería en la otra esquina imploro la llegada de ese perro que ha de lamer mis lágrimas, que ha de consolarme cuando necesite un poco de misericordia… cuando no quede ni el consuelo de esos puntos que insistentemente busco porque son parte de mí.





La Batalla contra la Incertidumbre….

1 06 2008

Existen tres tipos básicos de incertidumbre en la medicina. La primera resulta del incompleto o imperfecto dominio del conocimiento propio. La segunda depende de las limitaciones de los conocimientos médicos actuales. Por último la tercera fuente deriva de las dos primeras: es la dificultad en distinguir entre la ignorancia personal o ineptitud y las limitaciones de los conocimientos médicos actuales.

Renée Fox

Extraído de: “How Doctors Think” libro escrito por Jerome Groopman, M.D.

Existe un sentimiento que puede llevarnos a realmente desacreditar el trabajo que hacemos como médicos. Es la sensación de incertidumbre ante una situación que no conocemos. Ya sea cuando nos encontramos con una persona cuyas dolencias son difíciles de descifrar o cuando llegamos a un diagnostico que no puede ser tratado por no existir cura. Cuando iniciamos nuestras prácticas hospitalarias (al menos en mi país) la forma en que lidiemos con estos sentimientos puede dejar una marca profunda que influirá enormemente en la clase de doctores nos llegaremos a convertir. Es por ello que cuando se empiezan las prácticas se debe de saber a quién se le ha de admirar y a quien se le ha de tomar como mediocre. Yo siempre estaré agradecido con las amistades que encontré en el camino que me permitieron hallar la lucidez (sin que ellos mismo se percataran) en momentos en los que me sentí perdido.

Ante la frustración se le puede echar la culpa al sistema de salud y de esta forma evitamos intentar resolver el problema, ya sea porque existe un exceso en la carga de trabajo (tanto por la cantidad de pacientes como por la asignación de funciones), falta de recursos en la institución en donde trabajamos (que no tiene los estudios o medicamentos necesarios para diagnosticar y tratar o el trámite para alcanzarlos es exageradamente burocrático), paciente con poco poder adquisitivo (que no puede comprar la medicina que recetamos) o bajo nivel educativo (que no entiende la gravedad de su situación). Pero a pesar de todo ello nunca se debe de olvidar que lo importante de nuestra labor no es juzgar o frustrarnos ante las limitaciones de nuestro país, nuestra labor es hacer el mayor esfuerzo (que esté en nuestras manos) para tratar a nuestros pacientes.

No lo niego, yo caí más de una vez en la trampa. Los desvelos, presiones, enojos o limitaciones me hicieron no solo tratar de forma inadecuada a mis pacientes sino que también a las personas que estaban a mi cargo. Porque créanme que es difícil mantener la perspectiva del por qué es que se está ahí a las tres de la mañana con estudiantes a tu cargo que son desobedientes, mentiroso y haraganes, superiores ineptos que lo único que saben hacer es tomar malas decisiones, borrachos insultándote, falta de medicamentos y trabajando con enfermeras que solo están ahí por necesidad y no por el gusto a su trabajo. En retrospectiva sé que no es escusa, en momentos en los que lo único que se vislumbra es oscuridad uno debe de intentar de ser la luz que permita hacer que las cosas funcionen adecuadamente.

Es por ello que escribo esto, para que aquel futuro externo, interno o residente no permita que la incertidumbre que le rodea lo convierta en uno de los tantos clásicos ogros con los que cuenta la red hospitalaria nacional. La sed de conocimiento debe de ser siempre la guía que los lleve a un adecuado trato a sus pacientes, no solo al realizar un adecuado manejo sino en la cortesía y respeto hacia ellos en los servicios y en la emergencia. Deben además vivir las prácticas intentando aprender y enseñar lo mejor posible. Pero la razón principal de esta entrada es como recordatorio de las metas que un día me trace y que no debo desechar… pues me debó de convertir en el médico que siempre soñé a pesar de la incertidumbre que muchas veces me rodea… y esa esa es la certeza que me hará mantener la perspectiva…