Sábado 15 de septiembre del 2007, la noche era mágica y la ansiedad se palpaba entre el gran puñado de fanáticos no solo de Guate sino de toda Centroamérica, los Héroes reunidos de nuevo, solo oír la noticia era como un sueño, estar ahí entre la multitud era encontrarse en el mismísimo cielo. El concierto estuvo relativamente bien organizado, no cometieron el error de hacernos esperar largas horas para entrar sino que en horas tempranas de la tarde empezaron a dejar pasar a la gente, el problema fue que varios que estaban afuera se emborracharon y causaron disturbios pero para los que estábamos adentro del estadio todo paso desapercibido. El concierto no empezó a la hora establecida, pero esperamos largos años para escucharlos de nuevo, que importaba un rato más. A lo lejos se empezaron a escuchar unas guitarras, yo no podía creerlo era “El Estanque” una de las tantas canciones que siempre quise escuchar en vivo era ahora el inicio del concierto más añorado de mi vida. Para la tercera canción mi vos ya mostraba indicios de cansancio, no podía evitar cantar las canciones ha gritos, era Héroes del Silencio y mi emoción al escucharlos no podía ser manifestada de otra forma.
Hace 11 años estaba en 6to primaria descubriendo el Heavy Metal y ese grupo español que tanto le encantaba a mi hermano mayor no me llamaba la atención, paso cierto tiempo y cuando llevo el CD “Para Siempre” al escucharlo quede anonadado; no podía creerlo, todo era perfecto la lírica, la vos, los instrumentos. Memorice los dos CD y fui explorando cada uno de sus discos, cada canción se fue convirtiendo poco a poco en mi favorita. En el momento no me pareció tan importante cuando escuche que probablemente no se volverían a reunir, estaba demasiado pasmado escuchando y memorizando cada uno de sus discos, mi hermano tenía todos incluyendo el primer EP, con el tiempo fui percatándome que mi grupo favorito se había disuelto y que me había perdido la oportunidad de escucharlos en vivo. . También vino “Rarezas” un disco que era una especie de premio de consuelo para aquellos que tanto estábamos enamorados del grupo. En reuniones, a veces pasados un poco los tragos a veces simplemente por la presión de alguien que ya me había escuchado, ponía un disco o alguien tomaba una guitarra y entonaba alguna de sus canciones. Paso el tiempo y como todo fan ya había dejado de obsesionarme por las canciones que ha la primera te enganchan o que son fácilmente reconocidas por todo el mundo y había iniciado mi peregrinaje hacia las que conforme pasaron los años se convirtieron en mis favoritas “El Estanque”, “La Alacena”, “En los Brazos de la Fiebre” y una canción que escucharla fue para mi el pico del concierto “El Mar No Cesa”. No cantaron “La Alacena” y estoy seguro de que más de un fan se quedo decepcionado por no escuchar una que otra canción, pero el repertorio de Héroes es demasiado grande y tendría que haber sido un concierto de 4-5 hr para que todos quedaran satisfechos.
El concierto fue todo lo que esperaba y más; ya me había resignado al hecho de no poder ir, estaba seguro que iba estar en mi departamento en Esquipulas pensando que de nuevo me había perdido la oportunidad. A todos mis amigos que realmente me conocen les agradezco el haberme invitado a última hora como regalo adelantado de cumpleaños, creo que pasará mucho tiempo antes de que alguien logre superar ese regalo. La vida tiene extrañas formas de recordarnos que la amistad es también pequeños gestos de bondad que nos unen unos a los otros en lazos que la distancia y el tiempo no pueden romper de ninguna forma, y se que en estos momentos y durante los años de practica clínica fui aquel ser distante que siempre faltaba con una que otra aparición momentánea, pero nunca los he dejado de considerar como mis grandes amigos y no me queda más que decirles de nuevo GRACIAS.