Un trago amargo

31 03 2007

La realidad de lo que como doctores podemos hacer para ayudar a los pacientes que llegan a nuestros hospitales públicos es a veces difícil de aceptar. Como médicos no podemos darle trabajo al padre sin empleo, no podemos juzgar a alguien por no comprar un medicamento cuando no tiene dinero ni para comprar el pan diario, no podemos obligar a un niños ha ir a la escuela cuando tiene casi 12 años y es el mayor de 7 hermanos. No podemos obligar a nuestros tan obsoletos gobernantes que preocupados por cosas poco concretas y sin enfoque no se dan cuenta de la realidad de nuestro país, solo nos queda pensar en quien seria el candidato ideal para ocupar este puesto.  Las divisiones de una Guatemala repleta de inseguridad, desempleo, hacinamiento y pobre con otra que es capaz de gastar medio millón de quetzales en un carro  es desconcertante, la oligarquía nos lleva a un círculo vicioso en el que solamente las mismas personas son beneficiadas por los supuestos cambios.

Pero ¿realmente el resto del país que es fácilmente manipulable, que tiene bajo nivel educativo y un alto nivel de desinformación es capaz de tomar una decisión correcta?, realmente ¿las generaciones de las familias adineradas, más gringas que guatemaltecas, son capaces de determinar cual es el camino adecuado que debe de seguir nuestro país?.  Es frustrante ser testigo de un circulo vicioso cuya real solución es tan simple pero tan difícil de ser llevada a cabo, la educación de toda una generación de guatemaltecos que no han tenido la misma igualdad de oportunidades que todas las personas que dan por sentada su comodidad y su posición social, mujeres que no conocen mejor destino que el permanecer embarazada y criar niños el mayor porcentaje de su vida, hijos que trabajaran toda su vida para mantener a su familia sin tener la oportunidad de entender el concepto del porque y el como de un libro.  

Solo nos queda ser médicos, ayudar a las personas con las herramientas que nos quedan a la mano, aconsejar la prudencia, tratar a todo paciente como si fuera nuestro propio padre, madre, abuelo, abuela, hermano o hermana. Pensar adecuadamente que estamos haciendo para mejorar a nuestro país, analizar nuestro voto y educarnos lo mejor posible para ser los mejores médicos que Guatemala pueda tener.





7:21 – 8:23 (22/3/07)

23 03 2007

Y pensar que habemos mortales capaces de quejarnos de nuestra oportunidad de existir, y pensar que existe la guerra y una paz entre cortada por los bosquejos de la realidad, y pensar que viviste 28 semanas dentro de un útero que te dio todo y durante una hora con dos minutos luchaste para mantenerte vivo en contra de toda predicción. 

Y pensar que es difícil pensar, que los minutos pasan, que los días pasan sin que quede nada por hacer y lo que para mi es una hora para ti es toda una vida. Las contradicciones son inevitables en un mundo que quisiéramos por momentos volver a crear.





El dolor

23 03 2007

El dolor estridente retumba en el oido. La calma llega a aquel que merece mas que el cielo, abrir los ojos y detener por un segundo el tiempo. La crueldad del destino que lentamente escapa de nuestras manos. Nuestro poder de curanderos se desvanece en el tiempo.  Aliviar solamente el dolor, esperar que termine lo que no es posible evitar.  Saber que la felicidad verdadera no se encuentra en esta tierra, tener la esperanza de que se encuentre en un mejor lugar. Desear paz a los que lo rodean y aman, tu pesadilla acaba donde la de ellos apenas inicia. Observaron como su luz lentamente desapareció y lo acompañaron hasta el final. Ahora observan su cuerpo sin vida, lo aman sin remordimiento, lo extrañan sin saber que será de ellos.