La realidad de lo que como doctores podemos hacer para ayudar a los pacientes que llegan a nuestros hospitales públicos es a veces difícil de aceptar. Como médicos no podemos darle trabajo al padre sin empleo, no podemos juzgar a alguien por no comprar un medicamento cuando no tiene dinero ni para comprar el pan diario, no podemos obligar a un niños ha ir a la escuela cuando tiene casi 12 años y es el mayor de 7 hermanos. No podemos obligar a nuestros tan obsoletos gobernantes que preocupados por cosas poco concretas y sin enfoque no se dan cuenta de la realidad de nuestro país, solo nos queda pensar en quien seria el candidato ideal para ocupar este puesto. Las divisiones de una Guatemala repleta de inseguridad, desempleo, hacinamiento y pobre con otra que es capaz de gastar medio millón de quetzales en un carro es desconcertante, la oligarquía nos lleva a un círculo vicioso en el que solamente las mismas personas son beneficiadas por los supuestos cambios.
Pero ¿realmente el resto del país que es fácilmente manipulable, que tiene bajo nivel educativo y un alto nivel de desinformación es capaz de tomar una decisión correcta?, realmente ¿las generaciones de las familias adineradas, más gringas que guatemaltecas, son capaces de determinar cual es el camino adecuado que debe de seguir nuestro país?. Es frustrante ser testigo de un circulo vicioso cuya real solución es tan simple pero tan difícil de ser llevada a cabo, la educación de toda una generación de guatemaltecos que no han tenido la misma igualdad de oportunidades que todas las personas que dan por sentada su comodidad y su posición social, mujeres que no conocen mejor destino que el permanecer embarazada y criar niños el mayor porcentaje de su vida, hijos que trabajaran toda su vida para mantener a su familia sin tener la oportunidad de entender el concepto del porque y el como de un libro.
Solo nos queda ser médicos, ayudar a las personas con las herramientas que nos quedan a la mano, aconsejar la prudencia, tratar a todo paciente como si fuera nuestro propio padre, madre, abuelo, abuela, hermano o hermana. Pensar adecuadamente que estamos haciendo para mejorar a nuestro país, analizar nuestro voto y educarnos lo mejor posible para ser los mejores médicos que Guatemala pueda tener.