Caminamos orgullosos de nuestro destino, imaginando lo que podemos ser a pesar de lo que en estos momentos somos y el largo camino que nos queda por recorrer. Soportamos los tragos amargos pensando que todo vale la pena, inconcientes que todo aquellos que un día fue puede acabar si no ponemos el suficiente empeño. Cumplimos con las labores diarias imaginando que con ello es suficiente, nuestra conciencia queda tranquila, ya no hay nada más por hacer. Olvidamos en ocasiones que un día hicimos una promesa, hacer lo mejor por nuestros pacientes, y si ello amerita en ocasiones hacer sacrificios propios, no debemos de temer. El conocimiento nos lleva a sendas difíciles de atravesar, seguros de lo que hacemos nos debemos de permitir ser mejores, dejarnos alcanzar la meta, mejores que aquel que un día estuvo, más de lo que ahora somos, más de lo que un día creímos poder ser.
Y los amargados, los inauditos, los que creen que lo saben todo, los que olvidaron lo que un día fueron, que coman aquello que las moscas tanto persiguen…. nadie nace sabiéndolo todo, nadie lo sabe todo y todos estamos donde estamos dispuestos a aprender.
Qué es el externo? El eslabón más insignificante en la cadena alimentica del hospital, aquel que vive, realmente experimenta la ley del gallinero………todos diferentes pero sometidos a lo mismo, hay tanto que decir del externo que ahora tendré que escribir un blog acerca del Perfil del Externo (para ver si se recuerdan de Gestión)……….
TRATAR DE …..poder ver mas alla de tu nariz… sonreir entre liquido amniotico, meconio fetal y materno, mocos, tos con gotitas llenas de bacilos acido alcohol multiresistentes…. comer entre staf aureus y pseudomona… aprender a funcionar y saciar tu hambre con aire……. estar en mas de un lugar al mismo tiempo… atender a tus pacientes como quisieras que te atendieran….