Examen Parcial

30 10 2006

El martes 31 de Octubre tengo mi primer examen parcial de pediatría. Es tradición dentro de la USAC o talvez solo dentro de mi facultad, no saber que esperar. Se pueden pasar largas horas de estudio memorizando cada párrafo del libro, cada cuadro y cada pie de página, hasta lograr tener la errónea sensación de seguridad y llegar a pensar que todo va a estar bien.   Llega el día del examen. Si para tu mala suerte estas posturno lo único que pasa por tu mente es el no quedarte dormido y contestas el examen en automático. Si eres unos de esos mataditos que leen cada tema 3 veces, te das cuenta que no tienes ni la más mínima idea de que te están preguntando, levantas la mano para preguntarle al profesor y te contesta: ¿No entiende eso?, pero si eso lo dije en la clase o peor aún te contesta que ese tema lo saco de un documento cuya existencia nunca te llegaste a enterar o de un libro que nadie tiene.  

Si eres como yo y de puro milagro lograste leer todos los temas no te preocupas, vivís en un estado de completa resignación, hagas lo que hagas nunca sabes ni de que te pueden preguntar ni de donde. Dejas a un lado la preocupación por la nota y te dejas llevar por el instinto, lo que algunos llaman lógica. Contestas el examen con lo primero que se te viene a la mente, no sabes una pregunta, la ignoras, seguís tu camino con toda tranquilidad y la contestas de último.  Creo fielmente que la responsabilidad del médico es con el paciente. Por supuesto las notas lo llevan a uno a los lugares que uno quiere llegar, he ahí su importancia, sino miren lo que me paso con Jocotales, pero analicen cuantas personas que conocen son catalogadas como “inteligentes” porque tienen una buena nota y no actúan como deberían, creen que el conocimiento es poder pero no viven con honradez y dejan aún lado la responsabilidad hacia sus compañeros y hacia sus pacientes.

Cualquier idiota sabe recetar amoxicilina para una otitis media, pero no cualquiera se va tomar el tiempo para realizar una adecuada historia y escuchar a la madre del niño que llega a la emergencia, no cualquiera se va tomar el tiempo para explicarle a la mamá que si los síntomas no mejoran en 48-72 debe de regresar a la emergencia para volver a revisar al niño y evaluar un cambio de antibiótico.  No les digo que soy un santo y que siempre logro atender a los pacientes con la mayor de las educaciones, pero se que así debería de ser y cuando me doy cuenta de mi pecado trato de enmendarlo. Es difícil, no lo niego, son las once de la noche, llevas todo el día parado, te toco ventilar 2 horas seguidas y la emergencia parece mercado, obviamente no va ser fácil atender a las personas en el mejor de los humores, pero la señora que llevo a su niño a la emergencia porque realmente esta preocupada por lo le esta pasando no tiene la culpa de que nuestro sistema de salud no sea perfecto.   

Hace años llegue a la conclusión de que los conocimientos de cada persona no son el resultado de un examen ni mucho menos el reflejo de una nota, el conocimiento es el que día a día se va adquiriendo, el que se pone en practica y el que se aplica con verdadero orgullo. Los verdaderos médicos no son los que lo saben todo, son los que muestran verdadera preocupación hacia las personas que atienden y los que son lo suficientemente humildes para aceptar cuando cometen un error y tienen la suficiente fortaleza para corregirlo. Son los que saben que el médico es un eterno estudiante y nunca deja de aprender. Quien sabe, podría ser que todo lo escrito anteriormente sea el resultado de mi enojo, el sábado en la mañana el profesor que nos va realizar el examen nos mando un mail agregando más temas, así de la nada, el se levanto y dijo: ¿Cómo puedo arruinar el fin de semana de mis estudiantes? y escucho una respuesta divina que le dijo que era necesario ponerle más temas al parcial. Pero algo de razón tengo en lo escrito y contra la necedad y viejas costumbres de ciertas personas no tiene sentido pelearse. Me despido y espero poder escribir pronto. 





Los ojos no ven lo q la mente no sabe

26 10 2006

Grito en silencio, una de mis frases favoritas de uno de los grupos que más marcaron mi mente y mi vida. 

Es con entusiasmo he decidio formar parte del movimiento de los blogs. Soy guatemalteco, amo a mi pais y es con el afán de formar parte de una comunidad que esta en constante retroalimentación que he decidio iniciar este blog. Mi fin es compartir mis experencias y opiniones sobre los acontecimientos que forman parte de mi vida cotidiana. Soy estudiante de medicina de la Universidad San Carlos de Guatemala, practicante del Hospital Roosevelt e hijo de las locuras de mis lecturas y mi musica. No me gusta el reggetón ni la música electronica pero considero que nuestra sociedad tiene que aprender a vivir bajo el manto de la tolerancia así que evitare cualquier comentario negativo al respecto.

“Los ojos no ven lo que la mente no sabe”. Frase famosa dentro de mi carrera que da a entender que solo aquel que se encuentra lo suficientemente informado es capaz de interpretar las cosas de forma correcta y de hacerce las preguntas adecuadas. Algo parecido seria decir que el conocimiento es poder, conocimiento que debe estar en constante renovación y que debe de permitir lugar a la discusión.

Doy por concluida el inicio de mi aventura.