Viajaba hacia aquel lugar en donde un día pensé encontrar el silencio. Hacia aquella laguna que ahora solo de forma intermitente nos estremece con su belleza, encargada de recordarnos que nuestra avaricia no tiene límites y que nada nos detendrá hasta que lleguemos a escupir lentamente nuestras entrañas. Según las referencias tomadas en días anteriores hoy no la encontraría disfrazada de quetzal. El cielo me estremeció con su hermosura y del pasto surgía un olor a tierra mojada. En el camino entretejía imágenes vestidas bajo el engañoso manto del recuerdo que ahora no lograba contrastar adecuadamente con la realidad.
-Hola.- Me dijo mientras me estrechaba las manos sonrientemente. Yo intentaba huir de la situación, me bañe de silencio y por educación le dibuje la sombra de una sonrisa. – ¿No te parece extraño eso de las elecciones? Háblame del clima si quieres, escúpeme una sarta de estupideces deportivas y fingiré tener conocimiento. - ¿Sabías que el 60% de las mujeres en este país son indígenas? ¿No te parece que este país debería entonces ser gobernado por alguna de ellas?- ¡Qué! Intenté que no te metieras, te había cambiado el tema y estaba logrando encontrar la forma de escaparme de aquí, tenías que venir vos a tirarme datos transgiversados con tu visión de extranjero. -El 51% del padrón electoral son mujeres, solo un porcentaje de ellas es indígena- contesté. A mí no me vas a venir a decir que es o no es. Con cara extraviada e incapaz de aceptar el error insistió con el tema: -No te parece extraño que en cada elección entre un partido nuevo, es un círculo vicioso en el que siempre se debe de empezar de cero-. ¿Sabes lo que significan años de represión? ¿Sabés vos siquiera cuantos años de democracia hemos tenido? ¿Conoces algo llamado constitución y las razones por las cuales fue redactada de esa manera? Un segundo, no pienso educar extranjeros necios e ignorantes. Pero caí en la trampa. -El problema estriba en la falta de líderes honorables, en una estructura política sin bases filosóficas reales, en la que un partido sucumbe ante la avaricia de mantener a flote el barco de usurpaciones vendiéndose a otros partidos o creando nuevos. Los dinosaurios políticos están matando a nuestra nación. Y aún si llegara a lanzarse una persona honesta y verdadera, indígena o no indígena, nuestro pueblo no tiene aún la madurez para poder tomar la decisión adecuada. Eso sin tomar en cuenta la posibilidad de que podría llegar ha ser corrompido o desgastado por un sistema que no funciona. Por desgracia nuestra gente vive por el mañana, por el pan de cada día. No logra pensar con el estomago vacío-. No supo que decir, por unos segundos se mantuvo en silencio. Estúpidamente esperaba tener una conversación inteligente. -A mi me sigue pareciendo que lo mejor sería que gobernara una mujer indígena por algún tiempo al menos – ¡Ah! ¡Esa es tu respuesta! Venís aquí creyendo que me vas a convencer con recortes de revista mal interpretados. ¿Dónde está tu análisis a mi respuesta? ¿Dónde están tus argumentos en contra? Me imagino que llevas aquí unos días y te parece que encontraste la solución mágica que el guatemalteco es incapaz de ver. Es increíble como los gestos se convierten en algo tan universal, notó mi irritación y rebuzno: -Es increíble la riqueza que se observa al bajar del avión y la diferencia tan marcada con el resto del país-. ¿Crees que no lo sé? ¿Dónde putas crees vos que vivo? ¿En un burbuja? Antes de venir a intentar escupir otra de tus teorías simplistas mejor explícame vos a mí: ¿Cuáles son las repercusiones del sistema colonial en la actualidad? ¿Qué importancia tuvieron los mestizos e indígenas en la independencia? ¿Cuál ha sido el papel de las multinacionales extranjeras en nuestro país? ¿Sabés vos o has oído de una tal “United Fruit Company”? ¿Decime el número de matanzas cometidas tanto por la guerrilla como por el ejército? ¿Has escuchado la frase: “El hombre explotando al hombre”? Respiraba profundo mientras él notaba mis ojos que hervían de furia, educadamente le pregunte si no me presta papel y lápiz. Decidi no bajar mi canasto, no sacar el diablo que todo chapín trae dentro de sí. Me tomo mi tiempo en escribir cada pregunta. Le sonrió gustosamente entregándolo mientras me despido. Imbécil.
¿Y por qué los viejos eunucos vende patrias no consolidaron filosofías? Vociferaron ideologías hasta desgarrarse unos a otros. Quisiera retroceder el tiempo, evitar cada gota de estiércol que supieron hacer caer sobre nuestra bandera. Implosión, sufrimiento y desolación. No es cuestión de razas, etnias o colores. Es cuestión de aceptar que cada uno somos seres humanos. De disfrutar el fiambre, tomarnos las manos y encontrar la forma de poder caminar juntos. Una incontrolable mezcla de ira y frustración me estremece. Mi corazón llora ensangrentado pensando que los días se convierten años, los años en décadas y todo sigue igual. El tiempo pasa y todo se cristaliza. Nos convertimos en muñecos de cera que el mundo pretende colocar en una vitrina. Y somos los únicos capaces de sacarnos de este inmenso hoyo que otros tan amablemente nos han metido. Cambiemos la página pero sin olvidar . Discutamos. ACTUEMOS. Seamos los protagonistas de una nación que no hace más que esperar callada a que reaccionemos. Despierta Guatemala. Despierta.