Tal vez… no te fuiste…

22 06 2009

El acechador recuerdo de una sonata olvidada me contempla. Ahí, saturando cada uno de los receptores, ligándome a lo que creí que ya no era mío. Me susurra, decide cristalizarme en el tiempo y tomarme suavemente en sus brazos. Una convulsión de remembranzas lucha por regresar a la senda antes favorecida. Pero no, está aquí para finalmente quedarse, jugar con mi paranoia o formar parte de ella. No sé quien soy pero probablemente nunca lo he sabido. Realidad mundana, imposible de objetar más no de transformar. Las posibilidades, como siempre, infinitas. Esta alusión fantasmal converge solamente en rostros que parecen no tener nombre. Ahora comprendo. ¿Cómo lo logre sin ella?… eso… ¡Nunca lo sabré!





Mi cuita…

31 05 2009

¿Y cómo negar que no tengo miedo?… Observen lo que ocurre a mí alrededor…





Adiós Normita…

17 05 2009

Hago esto más que nada por intentar mantener ese pedazo de cordura que me mantiene a flote. Ese retazo insensato e irracional que goza logrando formar parte de mi subconsciente. Cada turno tu cara redonda, sonrisa y mejillas me brindaron nuevamente la razón por la cual me encuentro recorriendo esta senda. Es increíble como las trivialidades de la vida toman su verdadera forma cuando el tiempo se detiene forzándote a recordar aquellas cosas que son importantes o al menos lo parecen. Ahí te veo con tu tez morena, iluminando mi mundo con tus ojos cristalizados, acariciando la eternidad al lograr hacerte sonreír. Un gesto de sí me confirmaba tu estado de ánimo. No logro entenderlo, pero no está en mí el intentar hacerlo. Ahora yaces en paz, en un lugar en donde las diálisis no son una opción, en donde lo pinchones ya no son necesarios, en donde la niña que no pudiste ser, porque tu riñón decidió que era momento de dejar de funcionar, florece libremente en espera de las personas que más ama.

Te quiero Normita… tal vez no fui el mejor en expresarlo… pero te juro… me harás falta…





Sin el poder de juzgar…

11 05 2009

“Without judgement what would we do? We would be forced to look at ourselves… emerged in lost time… assuming what may be…”

(Without Judgement, Death)

Así es… Guatemala es un país gobernado por corruptos… totalmente de acuerdo… los narcos, mareros, sicarios y ladrones controlan las calles… rigen nuestro horario… nuestro camino… no existe forma de argumentar en contra de ello… vivimos bajo la sombra de la paranoia e indiferencia… estás en lo correcto… algunas personas harían e irían a donde fuera por unas migajas y un poco de dinero… qué más puedo decir… esa clase de  impunidad es vista día a día…

Pero… ¿Existe alguna noticia nueva?… ¿Algún cambio o nueva estadística de la cual no esté enterado?…

Y tú… en todos estos años… ¿Has o estás haciendo algo al respecto?…

Es tiempo… mirá… dentro de ti… ¿Cuál es la verdadera respuesta?…





Noticias: NON GRATAS

12 04 2009

Tiempo atrás las responsabilidades y el cansancio eran otros; estudiar, aprenderse unos cuantos casos, llevar pacientes a estudios, muestras, consultas, hacer curaciones, trámites y más trámites. Ahora la situación ha cambiado rotundamente, aprendimos finalmente a delegar, saber que hay ciertas cosas que podemos dejar en manos del “estudiante”; ahora entran en juego ciertas cargas para las que antes simplemente fingíamos demencia.

Entraron al servicio dos pacientes, ambos con historia de fiebre, ambos con adenopatías generalizadas (ganglios inflamados en todo el cuerpo). Uno más pequeño que el otro. El primero tenía un alto grado de probabilidad que fuera Leucemia, era de nacionalidad hondureña y vivía solamente con su madre; una vez dentro del servicio decidí que lo más sabio era preparar a la madre a las posibilidades para que el diagnostico final no la tomara por sorpresa. Al escucharme pinto en sus ojos una tristeza imposible de describir. La enfermedad fue confirmada, pero cuando me senté a explicarle la mamá no tuvo mayor reacción; no puedo juzgarla, probablemente tuvo tiempo para asimilarlo, cada persona toma las noticias de distinta forma y tiene derecho hacerlo. Mi corazón en ese momento se salto un latido.

El segundo caso fue un poco más tortuoso. No existía seguridad de cual iba ser el diagnostico final, la sintomatología era un poco más inespecífica; al igual que el examen físico y exámenes complementarios. Expliqué todo esto a los padres pero nunca hable en términos certeros, les dije que cuando llegara el momento me sentaría a explicarles pero que no lo podría hacer hasta que supiera exactamente que tenía su hijo. Cuando el diagnostico finalmente llegó fue devastador para mí, era una forma rara de Leucemia. Llame a la madre e inicie a explicar la fisiopatología de la enfermedad sin utilizar términos médicos, finalmente llegue al momento en el que no me quedaba más que llegar a la conclusión, “Lo lamento mucho señora, pero su hijo tiene Leucemia” me vio estupefacta, pidió más explicaciones, “¿es una forma de cáncer?” “¿se va morir mi bebe doctor?”, etc. fui directo y deje las cosas lo más claro posible entregándole la mayor esperanza que pude. La señora literalmente colapso frente a mí, su voz entre quebrada, sus mejillas con un lagrimeo constante, la verdad le tomó por sorpresa. Mi corazón se paralizó completamente. Una hora después llego el padre, quien desde el ingreso al servicio se había mostrado colaborador y seguro de sí mismo, mantuvo firme la responsabilidad de ser el que mantiene a flote  la familiar. Ellos son de Izabal, así que al padre solo lo vi de forma intermitente en los días anteriores. Jamás olvidaré su rostro, dejó a un lado todas las mascaras y mostró su verdadero yo, cargado de miedo. Me agradeció por todo, me pregunto cuál sería el siguiente paso, le di tiempo para asimilarlo todo y llorar, el acto más humano de todos, el llanto. Finalmente me agradeció e intenté nuevamente alentar sin dar falsas esperanzas.

Es en estos momentos en los que me aferro firmemente a Dios cuando doy mis explicaciones, lo médicos usamos mucho las estadísticas, sabemos perfectamente que de “X” pacientes “Y” sobreviven, que “Z” examen me da “XY” posibilidad de que sea esa enfermedad o “YX” de que no lo sea, etc. No soy una persona religiosa, pero creo firmemente de que existe algo que es más poderoso que yo. Lamentablemente en el camino de la vida encontré que la religión es más un compromiso para las personas que una verdadera filosofía; los actos siempre deben valer más que las palabras. Como médicos nosotros podemos intervenir todo lo que nuestra sabiduría y los recursos nos lo permita, algunos inclusive dicen que bajo la iluminación de Dios; pero el que tiene la última palabra es Él. Es así como les suplico a los padres que no pierdan la fe… es así como les entrego las noticias non gratas que son parte de mi labor como residente.